Un ejercicio para trabajar las piernas cuando tenemos la rodilla resentida

Jesus L. Rodriguez

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La rodilla es una parte delicada del cuerpo, ya que es la que más tensión aguanta a lo largo de la jornada, pues son las que sustentan todo nuestro peso. Es importante que las rodillas siempre las tengamos en cuenta a la hora de hacer ejercicio, ya que pueden salir muy perjudicadas. A pesar de esto, en numerosas ocasiones solemos sentir molestias derivadas de la sobrecarga en esta parte. Cuando esto sucede lo que hacemos es dejar de entrenar las piernas. Para que esto no suceda vamos a mostrar un ejercicio que respeta la rodilla.

La sentadilla es un ejercicio clásico donde los haya a la hora de trabajar piernas, pero puede ser muy lesivo si hablamos de la rodilla, siempre y cuando no tengamos cuidado a la hora de llevarlo a cabo. Es importante que sepamos que no solo la sentadilla es lo que debemos hacer para trabajar la pierna, ya que por esta regla de tres muchas personas con lesiones crónicas de rodilla no pueden realizar ejercicios de pierna nunca más. Para ellos proponemos una variante.

Para la realización de este ejercicio lo que debemos hacer es equiparnos con dos mancuernas que sujetaremos a modo de peso muerto a ambos lados de nuestro cuerpo. La forma de asirlas será con las palmas de las manos hacia adentro, de modo que los brazos sean solamente una sujeción, nunca la forma de elevar la carga que representan estas mancuernas. En esta posición realizaremos un sencillo movimiento que es el que nos va a permitir entrenar las piernas sin necesidad de forzar la rodilla.

Partiendo de frente daremos una zancada hacia delante con una pierna que doblaremos por la rodilla. En esta posición, y sujetando siempre las mancuernas, lo que haremos será doblar la cadera hacia atrás para intentar levantarnos. Para hacerlo lo que haremos será elevar el trasero mediante la acción de los cuádriceps, glúteos e isquiotibiales. De esta manera nos levantaremos y volveremos a la postura inicial para volver a repetir esta acción de nuevo.

Es importante que tengamos en cuenta a lo largo de todo el ejercicio la importancia de no forzar la rodilla y concentrar todo el empuje del ejercicio en la parte de los glúteos, los cuádriceps y los isquiotibiales, ya que de este modo lograremos adquirir una buena tonificación en esta parte y reforzar así la zona de las rodillas sin que éstas se vean involucradas en el ejercicio.

Vía | MensHealth
Imagen | atroszko

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