¿Beber vino previene el cáncer? Lo que dice la ciencia
El vino, especialmente el tinto, ha sido objeto de numerosos estudios debido a su contenido en compuestos bioactivos, como los polifenoles y el resveratrol. Sin embargo, la relación entre el consumo de vino y la prevención del cáncer es compleja y aún no existe un consenso científico claro. Aunque algunos estudios han sugerido que ciertos componentes del vino pueden tener efectos protectores, el consumo de alcohol, incluso en cantidades moderadas, está relacionado con un mayor riesgo de varios tipos de cáncer.
A continuación, analizamos cuatro preguntas frecuentes sobre el vino y su impacto en la salud en relación con el cáncer:
¿El vino tinto es mejor que el vino blanco para la prevención del cáncer?
El vino tinto contiene más polifenoles y antioxidantes que el vino blanco debido a que, durante su producción, las pieles de las uvas permanecen en contacto con el mosto durante la fermentación. Entre estos compuestos, destacan el resveratrol, los flavonoides y los taninos, que han sido estudiados por sus posibles efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
Sin embargo, aunque estos compuestos pueden ayudar a reducir el daño celular, su concentración en el vino es relativamente baja en comparación con otras fuentes como frutas, verduras y frutos secos. Además, el alcohol presente en el vino puede contrarrestar estos beneficios, ya que su consumo está relacionado con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, como el de mama, hígado, esófago y colon.
¿Es lo mismo beber vino tinto que comer uvas?
No exactamente. Tanto las uvas como el vino tinto contienen polifenoles, pero el proceso de fermentación del vino transforma algunos de estos compuestos y puede aumentar su biodisponibilidad. Sin embargo, las uvas y otros alimentos ricos en antioxidantes ofrecen beneficios sin los riesgos asociados al consumo de alcohol.
Por ejemplo, el resveratrol, uno de los compuestos más estudiados en el vino tinto, se encuentra en mayor cantidad en la piel de las uvas y en alimentos como los arándanos y las moras. Comer uvas frescas o beber jugo de uva sin fermentar puede proporcionar estos antioxidantes sin los efectos negativos del alcohol.
¿Beber más vino tinto reduce el riesgo de cáncer?
No. De hecho, el consumo excesivo de alcohol está directamente relacionado con un mayor riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasifica el alcohol como un carcinógeno humano de Grupo 1, lo que significa que hay evidencia convincente de que puede causar cáncer.
Los estudios sugieren que incluso un consumo moderado de alcohol puede aumentar el riesgo de cáncer de mama en mujeres y de cáncer de hígado, esófago y colon en ambos sexos. Por esta razón, los expertos en salud no recomiendan comenzar a beber vino ni ningún otro tipo de alcohol como una estrategia de prevención del cáncer.
¿Cuánto vino se puede beber sin aumentar el riesgo de cáncer?
Si bien algunos estudios han sugerido que el consumo moderado de vino tinto podría tener ciertos beneficios cardiovasculares, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras instituciones de salud pública advierten que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol en términos de prevención del cáncer.
Sin embargo, para quienes deciden consumirlo, las pautas generales de consumo moderado de alcohol establecen los siguientes límites:
- Hombres: Hasta dos copas (150 ml cada una) al día.
- Mujeres: Hasta una copa (150 ml) al día.
Es importante recordar que estas recomendaciones no eliminan el riesgo, sino que intentan reducirlo. Además, para personas con antecedentes familiares de cáncer, enfermedades hepáticas o aquellas que toman ciertos medicamentos, incluso estas cantidades pueden ser perjudiciales.
¿Todos los vinos tintos tienen los mismos beneficios?
No todos los vinos tintos contienen la misma cantidad de polifenoles. Factores como la variedad de la uva, el proceso de vinificación y el envejecimiento influyen en la cantidad de antioxidantes presentes en el vino. Algunas de las variedades más ricas en flavonoides y resveratrol incluyen:
- Cabernet Sauvignon: Alto contenido en flavonoides y taninos.
- Pinot Noir: Considerado una de las variedades con mayor cantidad de resveratrol.
- Malbec: Rico en polifenoles debido a su gruesa piel de uva.
Sin embargo, los niveles de estos compuestos en el vino siguen siendo menores en comparación con los obtenidos a través de una dieta rica en frutas, verduras y frutos secos.
Conclusión
Si bien algunos compuestos del vino tinto, como el resveratrol y otros polifenoles, han mostrado potenciales efectos antioxidantes en estudios de laboratorio, la realidad es que el consumo de alcohol, incluso en cantidades moderadas, está vinculado con un mayor riesgo de varios tipos de cáncer.
Los expertos en salud recomiendan que, en lugar de consumir vino con la esperanza de prevenir el cáncer, se adopten hábitos más efectivos y saludables, como una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras, la práctica de ejercicio regular y la reducción del estrés.
Si te gustó Comparte esta información en tus redes sociales o suscribete Gratis para recibir articulos sobre salud natural:
