¿Qué es el síndrome de Tourette?

Jesus L. Rodriguez

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El síndrome de Tourette es tal vez, uno de los trastornos neurológicos menos conocidos, lo cual, dificulta su diagnóstico. Se trata de una enfermedad que produce una serie de reflejos involuntarios, denominados tics, los cuales algunas veces se presentan de manera tan constante y “agresiva”, que puede alterar un ritmo de vida normal.

Este síndrome, diagnosticado por primera vez en 1885, es congénito y puede llegar a ser hereditario. Se presenta en el paciente antes de la adultez. Por lo general, los primeros síntomas se logran avistar desde la infancia.

La persona que padece de esta enfermedad, puede presentar los síntomas de manera simple o compleja. El primer grupo es afectado por los denominados tics motores, como mover el cuello, parpadear muy seguido, tensar los hombros, hacer movimientos con los pies, gestos o muecas; y algunos tics vocales como “graznar”. Estos se presentan de manera repetitiva, pero aislada.

El segundo grupo es afectado por una serie de tics motores que se van desarrollando consecutivamente y en serie, dentro del mismo “episodio”. Incluyen algunos de mayor notoriedad, como saltar y tocar a otras personas.

Estas conductas, no pueden ser controladas. Algunas personas con padecimientos leves, pueden llegar a reprimirlos inicialmente, para después exteriorizarlos de manera amplificada, inevitablemente. La tensión, los nervios, el estrés son otros factores que pueden empeorar las condiciones.

Si bien es cierto, las investigaciones se iniciaron hace más de un siglo, aún se desconoce la causa de esta enfermedad, aunque se sugiere, que podría deberse a una serie de anomalías en regiones cerebrales a cargo de la comunicación entre células nerviosas.

Por lo mismo, al no conocer el origen preciso, y por las características de la enfermedad, de no ser degenerativa, y en muchas ocasiones, no afectar severamente el desarrollo de una vida normal; aún no se cuenta con un tratamiento específico. Para los casos más complejos, se suele recurrir el uso de neurolépticos.

Esta enfermedad, no está relacionada con deficiencias en la inteligencia, pero si puede afectar en el aprendizaje cuando se asocian con otros factores como el déficit de atención.

Sin embargo, a pesar de las pocas luces que nos ofrecen las investigaciones, y el desconocimiento de la cura, muchas personas van superando poco a poco el síndrome al pasar la etapa de la adolescencia (momento en que suele pronunciarse y agudizarse el padecimiento), llegando a la edad adulta con un nivel reducido de síntomas

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